La esencia de la percusión se encarna en Jhon Freddy Rojas

A Jhon Freddy Rojas, la sonoridad y la versatilidad rítmica de los instrumentos de la percusión le han permitido experimentar las más profundas emociones. Su pasión por la música inició a la edad de 11 años en la Escuela de Música de su pueblo, Ciudad Bolívar, con la que participó en diferentes encuentros musicales a nivel departamental, nacional e internacional. Hizo parte de las bandas sinfónicas Departamental de Antioquia (1998–2000) y de la Universidad de Antioquia (2013–2015). Hoy vive su sueño entre marimbas, timbales y tambores con la Orquesta Filarmónica de Medellín.

Ciudad Bolívar siente la música 

Ciudad Bolívar se encuentra en el Suroeste Antioqueño, y se ubica el punto más alto de la cadena montañosa conocida como los Farallones del Citará. Su  Escuela de Música nació en 1987 como un proyecto de educación y formación para niños y jóvenes, con una Banda Escuela y semilleros, composición y orquestación, entre otros. La Escuela tiene como propósito generar vínculos de paz y ser motor para el desarrollo social; además ha tenido alcance internacional, hasta el punto de ser la primera escuela de música del territorio nacional que participó en el Festival Internacional de Bandas de Valencia, España

Esta es la tierra de Jhon Fredy Rojas “Chiqui”, cuya vida está llena de música, desde que comenzó en  su escuela de música hasta su participación en la Orquesta Filarmónica de Medellín, de la que hace parte desde 2009, inicialmente como supernumerario. Jhon Fredy siempre regresa a los ríos, las montañas y los llamativos colores de las calles y casas de su municipio natal.

Lucero Vargas es la mamá no biológica de Jhon Freddy, pero también es su maestra e inspiradora, y su pasión es enseñar la percusión en la Escuela de Música de Ciudad Bolívar y Jardín, “pero además de impartir clases, toca en las bandas, coordina semilleros y hasta hace la labor de secretaria. Ella fue mi motor para estar en la música”, expresa Jhon.

Particularmente, en las escuelas de música de Antioquia, los estudiantes inician en la percusión, pero con el paso del tiempo van descubriendo su afinidad por otro tipo de instrumentos; Jhon Freddy no quiso probar con otro, la posibilidad de ritmos y la riqueza sonora de la percusión lo cautivaron desde niño y su vida desde entonces está llena de timbales, redoblantes, marimbas y más.

“Venir a Medellín desde diversos municipios y tener la oportunidad de integrar a Filarmed es un orgullo para todos los que iniciamos un camino en la música desde las escuelas, en los municipios. Cuando voy de visita a Ciudad Bolívar siempre trato de aportar, tocando con las bandas; me gusta apoyar los procesos formativos del  municipio”, cuenta el músico.

Devoción por la percusión 

Se dice que la percusión es la forma más antigua de instrumento musical. El ser humano siempre ha golpeado, raspado, sacudido o entrechocado elementos que se encontraban en la naturaleza como semillas, ramas, troncos y conchas. Con la aparición de las herramientas, las formas de los instrumentos variaron, y hoy en los conciertos encontramos el timbal, las marimbas, el vibráfono, los platillos, la pandereta, y decenas de instrumentos de percusión más.

“A los 16 años, terminé mi bachillerato en Ciudad Bolívar y decidí viajar a Medellín para realizar mis estudios profesionales en la Universidad de Antioquia, como músico instrumentista, con énfasis en percusión, bajo la orientación de los maestros Alejandro Ruiz y Roberto Gómez”, cuenta Jhon Fredy, quien actualmente se desempeña como profesor de cátedra de dicha universidad y ha participado en clases magistrales con percusionistas de talla mundial como Giovanni Hidalgo (Puerto Rico), Evelyn Glennie (Escocia) y Martin Grubinger (Austria), entre otros. Además, ha acompañado artistas como Checo Acosta, Alci Acosta, Fonseca, Fruko y sus Tesos, entre otros.

Chiqui, como apodan a Jhon Fredy Rojas en el mundo artístico, además de interpretar, es  coleccionista de percusión, en casa tiene alrededor de 50 instrumentos, algunos tan exóticos como el djembe, de procedencia africana, perteneciente a la familia de instrumentos membranófonos, y otros más autóctonos y tradicionales como las congas, el vibráfono y el redoblante.

A Chiqui, aunque estudió percusión sinfónica, siempre le cautivó el estudio de la música colombiana y latina. “La versatilidad, es una de las características que posibilita el mundo de la percusión, tengo la oportunidad de unirme a cualquier ritmo”, afirma el instrumentista, quien además cuenta que, musicalmente la percusión se ensambla fácilmente con los otros instrumentos. Él lo hace frecuentemente con los vientos-metal de Filarmed, con quienes logran sonoridades fuertes y brillantes. 

Jhon Fredy, a quien le apasiona ser profesor y músico al mismo tiempo, disfruta tanto la música académica como los géneros populares. Recuerda con emoción interpretar la Sinfonía N° 3 en Re menor de Gustav Mahler, una obra dedicada a la naturaleza, bajo la dirección del maestro Francisco Rettig. Y del repertorio popular siempre le emociona interpretar Me Llevarás en Ti, un popular pasillo de Jorge Villamil.

Lo que viene

Tras 10 años como supernumerario, en 2019 pasó a integrar la planta orquestal de Filarmed. Ese fue un sueño cumplido. Ahora, tiene entre sus siguientes metas adquirir una marimba para completar su colección de instrumentos en casa, y empezar la maestría en música en la Universidad EAFIT bajo la tutoría de Daniel Mejía, su compañero de fila en la orquesta.

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